lunes, 27 de enero de 2014

Salamanca:Apuntes de la historia de su desarrollo urbano - 3



                                                                      Mapa: Fernando Pulin Moreno
La imagen y la forma de la ciudad quedaban, pues, definidos por las siguientes características:
  •     Territorialmente por el anillo amurallado, en cuyo interior, y con la única salvedad del arrabal de Santiago y el barrio mozárabe, situados en la ribera del Tormes, se desarrollaba homogéneo el caserio no sobre el que se erguían !os hitos de lo edificios representativos: la catedral, el alcázar, las iglesias principales y las torre de las mansiones señoriales. Una serie de puertas. Santo. Tomás y Sancti –Spiritus al Este, Toro y Zamora al Norte Villamayor. San Bernardo. San Hliano y San Vicente al Oeste y los Milagros. Del Rio y San Pablo al Sur hacían permeable la muralla, permitiendo la salida de los caminos hacia los lugares y villas vecinos. 
  •      Estructuralmente, por una trama urbana típica de las ciudades medievales, estrecha y apretada en sus zonas más densas y profundamente irregular en cuanto a su trazado y modos de encuentro, pero que no obstante mostraba una clara jerarquización en cuanto a ciertos ejes viarios principales, donde era predominante la dirección Norte-Sur. El eje más importe era el que seguía la Vía de la Plata que proveniente del Puente, ascendía parablemente a !a muralla para entrar por la Puerta del  de! Rio orientándose por !a actual calle Libreros hacia la Puerta de! Sol y después se atravesar la puerta de San Martín y dirigirse hacia la Puerta de Zamora. El otro eje principal estaba configurado por la actual calle San Pablo, ascendiendo por la calle Escudero hacia la plaza de San Martin de la que salía por la calle Herrero, prolongándose hacia la calle y Puerta de Toro. 
  •     Funcionalmente, las características eran las de un tejido urbano relativamente homogéneo, con grandes manzana, generalmente edificadas en sus bordes, pero manteniendo interiormente grandes espacios libres destinados a corrales, huertas y jardines, o simplemente a espacios vallados justificados por una economía en gran parte ganadera que tenía su refugio en caso de peligro o asedio y que se veía apoyada por la labranza de las tierras intramuros para ayudar al sustento de los sitiados. 

sábado, 18 de enero de 2014

Salamanca: Apuntes de la historia de su dearrollo urbano - 2



La Baja Edad Media, con la ciudad ocupando largo tiempo una fluctuante zona fronteriza, supone un período de gran inestabilidad, al producirse sucesivas ocupaciones por parte de cristianos y musulmanes, las cuales provocan la emigración voluntaria o forzada de la mayor parte de la población original a otras tierras más defendidas por los Reyes cristianos. Esta ausencia traerá consigo el abandono de las tierras de cultivo, la ruina de los edificios construidos con débiles materiales y el descenso demográfico de la ciudad.
A finales del s. XI, conquistada Toledo, y a principios del s. XII, se realiza la reconstrucción y repoblación de la ciudad por Raimundo de Borgoña, bajo trazados que en muchos casos, van a tener caracteres especiales definitivos. En un primer momento se realiza un recinto amurallado, cuya forma era aproximadamente triangular, con un lado apoyado en los escarpes y fuertes pendientes de! río y con su vértice opuesto en las inmediaciones de la actual Clerecía. Inmediatamente este recinto se muestra insuficiente para albergar al aluvión de pobladores que acudieron atraídos por la concesión de solares, tierras y fueros con privilegios especiales y exenciones tributarias, por lo que, en 1147 se rea-liza una nueva cerca de mucho mayores dimensiones y capaz de dar cabida a todos los arrabales y parroquias existentes, que habían desbordado los límites de la primera muralla.
Este segundo recinto, del que apenas se conservan algunos lienzos amurallados en su lado Sur, es decir el más próximo al río, se desarrolló en una superficie próxima a las 120 Has. y su trazado, de forma casi circular, es hoy perfectamente reconocible en las Vías de Ronda de la ciudad: paseos del Rector Esperabé, Desengaño, San Vicente, Carmelitas, Avenidas de Alemania y Mirat y Paseo de Canalejas, suponiendo tal extensión, que permitió albergar las actividades y el crecimiento de la ciudad hasta bien entrado el siglo XIX en que las murallas fueron destruidas para favorecer la expansión urbana.

jueves, 9 de enero de 2014

Salamanca: Apuntes de la historia de su desarrollo urbano- 1





De la ciudad prerromana al Plan especial
Dentro del grupo de ciudades que configuran los asentamientos humanos situados en la unidad geográfica definida por el valle del Duero, Salamanca supone un caso de ciudad media-grande, cuya historia y cuyo desarrollo urbano, ofrecen un excelente ejemplo para ilustrar el estudio de los asentamientos castellano-leoneses, a través de la formación y evolución de una de las ciudades más antiguas, complejas  de España.
El origen de la ciudad de Salamanca se sitúa en la época grecorromana y se debe al pueblo de los vacceos, habitantes de! centro de la cuenca del Duero, quienes construyeron en sus fronteras occidentales dos núcleos fortificados: Ocello Durii ( Zamora) y Salmantica (Salamanca.)
Para esta primera localización de la ciudad se eligió un promontorio de alto valor estratégico, elevado en el borde Norte del Tormes y flanqueado por dos arroyos que desaguan en dicho río: el arroyo de Santo Domingo al Este, y el arroyo de los Milagros al Oeste, de tal forma que se dominase el vado natural sobre el Tormes, lugar principal en la vía de tránsito entre dos zonas claramente diferenciadas y, por tanto, destinadas al intercambio de sus productos: La Armuña, situada al Norte y Este, tierra de cereales, y el Campo Charro, al Sur y Oeste, tierra de explotación forestal y ganadería.
La romanización de la meseta Norte y la ocupación de Salamanca, favorecieron su desarrollo. Los romanos, aprovechando el vado, hicieron pasar por la ciudad la Calzada o Vía de la Plata, que enlazaba las actuales provincias occidentales españolas, y a cuyo efecto se construyó, probablemente a fines del s. I a. de J.C., el puente sobre el Tormes.
Como testimonios visibles de la época romana quedan, e! puente, si bien con posteriores reconstrucciones, realizadas de forma notablemente respetuosa, y diversos restos de la muralla que delimitó el primer emplazamiento del núcleo urbano. En el siglo. IV se sustituyó la vieja muralla por otra de torreones, y bajo esta protección continuó la ciudad su existencia durante la época visigoda, hasta el año 712 en que, bajo la invasión musulmana, Salamanca es conquistada por Muza-ben-Nuseir.